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Qué ver y qué hacer en Marrakech

Marruecos es un país de contrastes. Desde sus ciudades imperiales hasta el desierto, pasando por el impresionante Atlas, guarda numerosos secretos por descubrir. Uno de esos lugares que hay que visitar una vez en la vida cuando se viaja Marruecos es Marrakech, y es que la ciudad imperial, es sin duda, una de las ciudades más bonitas del país. Combinando cultura e historia con modernidad, Marrakech enamora a todo el viajero que la visita. 

Qué ver y qué hacer en Marrakech

Nosotros te vamos a contar cuáles son las mejores cosas que hay que ver y hacer en Marrakech en tres días ¡toma nota! 

1. Plaza de Jamaa El Fna

La plaza de Jamaa el Fna es uno de esos lugares imprescindibles que hay que ver en Marruecos, y sin duda, en Marrakech. Es el centro neurálgico de la ciudad y da igual de donde vengas o donde quieras ir en Marrakech que seguramente pases cerca de la plaza o directamente por ella. Desde Jamaa el Fna surgen diferentes caminos a varios puntos de la ciudad, y es uno de los mejores puntos de referencia de Marrakech. 

La Plaza de Jamaa el Fna cautiva a todo el que llega, el bullicio que se vive en ella no deja indiferente a nadie. Declarada Patrimonio de la Humanidad, merece la pena perderse entre sus puestos, observar el ir y venir de los locales y vivir la transformación que sufre a lo largo del día. Contemplarla y disfrutar de su ajetreo es una de las mejores cosas que se pueden hacer en Marrakech gratis. Si lo preferimos podemos relajarnos un zumo de naranja en alguno de sus cafés y probar los pastelillos de algunos de sus puestos. ¡Jamaa el Fna nos enamorará!

Uno de los mejores momentos para observar el cambio que se produce en la plaza es al atardecer. Nosotros recomendamos buscar algún café que tenga azotea y disfrutar de la puesta de sol desde allí, mientras los encantadores de serpientes recogen sus bártulos y los vendedores de comida comienzan a instalar sus puestos. 

¿Quieres saber un secreto? Una de las mejores formas para llegar a la plaza de Jamaa el Fnaa y disfrutar de la autenticidad de Marrakech es a través de las callejuelas del zoco. Perderse por ellas hasta llegar a este impresionante lugar ¡es toda una experiencia!

2. El zoco

Como en muchas de las ciudades de Marruecos, el zoco es uno de esos lugares que hay que ver en cualquier viaje. En el caso de Marrakech, su zoco es realmente impresionante y sin duda, uno de los puntos que debemos ver en la ciudad. Perderse entre sus puestos, regatear y comprar preciosos objetos de artesanía son de las mejores cosas que hay para hacer en Marrakech. El zoco de Marrakech está en plena Medina y se puede llegar hasta él desde la Plaza Jamaa el Fna, adentrándote por un sinfín de callejuelas llenas de pequeños puestos de comida y tiendecitas.  Nosotros recomendamos pasear sin rumbo por las callejuelas (siempre con precaución) y dejarse llevar por su atmósfera caótica. 

Aquí podrás comprar numerosos objetos y recuerdos de tu viaje a Marrakech, está dividido por partes: puestos y locales de tintoreros, de lámparas, alfombras, alfarería… ¡y mucho más! 

El zoco es el corazón de Marrakech y su medina, con permiso de la plaza de Jamaa el Fna, y los colores de sus puestos, los diferentes olores que desprenden las hierbas aromáticas, los jabones y la comida, y el bullicio ¡te cautivará! Regatear (y a veces hasta perder un poco los nervios) en el zoco es una cosa obligada que hay que hacer en Marrakech.

3. Barrio Judio o Mellah

Otro de los lugares que hay que ver en Marrakech en 3 días es el antiguo barrio judío o Mellah. Está ubicado también en la Medina, al igual que el zoco, y sus laberínticas calles son una las zonas menos visitadas de la medina pero realmente interesantes. Actualmente, son pocos los judíos que habitan en sus rojizas casas, pero desde el siglo XVI y hasta el siglo XX este arrabal acogió a una de las comunidades hebreas más grandes del país, principalmente por los judíos que habían sido expulsados de la Península Ibérica y de otros países europeos. 

Pasear por sus calles es una de las mejores cosas que se pueden hacer gratis en Marrakech. Caminar por ellas nos transporta a otra época, y todavía hoy se puede apreciar la esencia hebrea del barrio. Además ¿sabes que en sus tiendecitas puedes encontrar auténticas gangas? Su zoco no es tan conocido como el principal de Marrakech, pero en las tiendecitas del Mellah puedes encontrar objetos de artesanía a precios realmente buenos. Al ser una zona no tan turística, no se aprovechan de los precios y ¡seguro que encuentras algún tesoro! Desde joyas hasta cremas y perfumas pasando por hierbas aromáticas, en el barrio judío de Marrakech, también encontrarás de todo. 

Otro de los rincones que no te puedes perder es el cementerio judío, uno de los lugares más impactantes del barrio.

4. Medersa Ben Youssef

La gran escuela de Marrakech, la Medersa Ben Youssef es uno de los lugares imprescindibles que hay que ver en Marruecos y en Marrakech. Este conjunto de edificios es uno de los emblemas más grandes y bonitos de la arquitectura árabe-andalusí de Marruecos. La Medersa Ben Youssef la mandó construir el sultán Abou al Hasan en el siglo XIV aunque durante los diferentes siglos ha sido reconstruida y enriquecida después por la dinastía saadí. 

Actualmente es un museo y es una de las visitas más recomendadas que hacer en Marrakech, para conocer más de cerca la cultura árabe y la religión musulmana, ya que nos cuenta cómo funcionaba la Medersa en la antigüedad. Si te estás preguntando qué es una Medersa, en la cultura árabe es una escuela. Aquí durante siglos se estuvo enseñando el Corán, ciencias y los valores islámicos, y llegó a albergar a más de 900 estudiantes. 

La Medersa Ben Youssef, en los cinco siglos que estuvo funcionando, llegó a ser la escuela islámica más importante de Marrakech y de Marruecos, hasta que en 1960 dejó de ser tan destacada. Si realmente queremos disfrutar de la arquitectura árabe, en la Medersa Ben Youssed podemos dedicar horas para deleitarnos con sus decoraciones, sus mosaicos y sus escultural ¡es toda una joya arquitectónica! 

Además, si visitamos la Medersa Ben Youssef, no podemos perdernos la mezquita que está muy próxima y recibe el mismo nombre. Es otro de los lugares que hay que ver en Marrakech en tres días.

5. Tumbas Saadíes

Uno de los lugares que hay que ver en cualquier viaje a Marrakech son las Tumbas Saadíes, un tesoro que estuvo oculto durante años en la preciosa ciudad marroquí y que a día de hoy es uno de los monumentos más visitados de Marrakech. Las Tumbas Saadíes datan de finales del siglo XVI pero no fue hasta principios del siglo XX cuando se redescubrieron.

Las Tumbas Saadíes es uno de esos lugares donde se puede escapar del bullicio de la ciudad de Marrakech y donde admirar la belleza de este mausoleo construido por la dinastía de los saadíes. Las tumbas están localizadas en diferentes estancias y jardines, y en ellas están localizados más de 60 miembros de la familia saadí, además de sus sirvientes y criados, así como otros nobles de la corte. Sin embargo, el edificio más importante y que no hay que dejar de visitar es el Mausoleo Principal, donde está enterrado el cuerpo del sultán Ahmad al-Mansur y su familia. 

Visitando las Tumbas Saadíes seguramente te transportes a un lugar emblemático de España y que su arquitectura te recuerde a este impresionante complejo. Y es que a la hora de la construcción de las Tumbas Saadíes, el sultán pidió que los artesanos y alarifes que habían sido expulsados de Granada formasen parte de la construcción del mausoleo. La arquitectura y decoración recuerda, por tanto, a la Alhambra de Granada.

6. Jardines Majorelle

Para huir de la caótica ciudad de Marrakech y descansar del bullicio de su zoco y callejuelas, no hay un sitio mejor al que ir que a los Jardines Majorelle. Estos jardines son un soplo de tranquilidad y paz en medio de tanto caos. Están ubicados muy próximos a la plaza de Jamaa el Fna, en el barrio europeo de Marrakech y perderse por los jardines es una de las cosas que hay que hacer cuando se visita la ciudad. 

Son muchos los viajeros que visitan los Jardines Majorelle no solo para respirar su atmósfera tranquila, sino también atraídos por su belleza y su historia. Se diseñaron por el pintor francés Jacques Majorelle en 1924 pero no fue hasta varias décadas después cuando se construyó este oasis de palmeras y fuentes en medio de Marrakech. Después de estar varios años en el olvido, el diseñador de moda Yves Saint Laurent los compró y a día de hoy es uno de esos lugares secretos que hay que ver en Marrakech. 

No son tan conocidos ni visitados como los Jardines de Menara, los enormes jardines de Marrakech. Sin embargo, merece la pena dedicar tiempo para pasear entre cientos de diferentes especies de plantas, dejarse atrapar por el color azul de su arquitectura y relajarse en este pequeño oasis.

7. Palacio Badi

Otro de los rincones que hay que ver en Marrakech es el Palacio Badi. Fue construido en el siglo XVI el sultán Ahmed al-Mansour para conmemorar la derrota de los portugueses en la Batalla de los Tres Reyes, y actualmente es uno de los monumentos imprescindibles de la ciudad. 

Hoy en día se encuentra en ruinas, pero el Palacio Badi tuvo fama por ser una de las construcciones palaciegas más importantes e impresionantes del mundo islámico. Se tardaron más de 25 años en finalizarlo y destacaba por su espectacular decoración en oro y piedras preciosas como turquesas. Las historias cuentan que en este palacio se recibían a grandes mandatarios, se celebraban espectaculares fiestas y que era el lugar más impresionante de Marruecos. Además, ¿sabías que hay relatos que cuentan que una de las grandes inspiraciones para su construcción fue la Alhambra?

El palacio comenzó a perder su esplendor a finales del siglo XVII, cuando el sultán Moulay Ismail trasladó la capital de Marrakech a Meknes y el palacio fue totalmente saqueado.

8. Mezquita Koutoubia

La mezquita más importante de Marrakech es la mezquita Koutoubia, además de ser uno de los lugares imprescindibles que hay que ver en Marruecos. Durante varios siglos fue una de las mezquitas más grandes del mundo islámico, su construcción finalizó en 1158 y es realmente impresionante. Muy probablemente te recuerde a la Giralda de Sevilla, y es que sirvió como modelo para su construcción en 1184.

A pesar de que la entrada está prohibida para los no musulmanes, acercarse hasta la mezquita para admirar su enorme minarete de 77 metros y su arquitectura, es una de las cosas que hay que hacer en Marrakech. Se ubica en plena Plaza de Jemaa el Fna y es sin duda, uno de los grandes referentes monumentales de la ciudad. 

¿Sabes qué significa su nombre? “mezquita de los libreros” y se debe a que en el pasado había numerosos puesto de libros rodeando toda la mezquita.

9. Jardines Menara

Muchos viajeros dicen que el lugar más romántico de la ciudad de Marrakech son los jardines de Menara, donde acuden muchas parejas marroquíes a la caída del sol para disfrutar del paisaje. 

Son los jardines más conocidos de Marrakech y uno de los más famosos de Marruecos, construidos en 1870 y de una gran extensión. Lo más destacado de los jardines es el inmenso olivar que podemos encontrar, además del estanque artificial que lo preside y de cientos de palmeras que lo rodean. 

Los jardines de Menara se encuentran a las afueras de la ciudad, y visitarlos es una buena opción siempre que se tenga tiempo. Durante los fines de semana es cuando más gente los visita, y es que son muchas las familias marroquíes que van hasta allí para disfrutar de un día tranquilo lejos de la ciudad.

10. Palacio de la Bahía

Ubicado en el sur de la medina, en el antiguo barrio judío, otro de los lugares que hay que ver en Marrakech es el Palacio de la Bahía. Es un conjunto palaciego que nació con la intención de ser una de las obras arquitectónicas más impresionantes de Marruecos. Fue construido a finales del siglo XIX y tienen una extensión de más de 8.000 metros cuadrados, repartidos en diferentes edificios, estancias y jardines. 

Como curiosidad, el Palacio de la Bahía se encuentra desolado, y es que todos los muebles y decoración de las habitaciones del palacio fueron desvalijados a la muerte del visir que mandó construirlo. Sin embargo, a pesar de visitar estancias vacías, merece la pena visitarlo en un viaje de 3 días a Marrakech para imaginarnos el esplendor que llegó a tener y admirar la belleza de sus techos.

11. Disfrutar de la gastronomía de Marrakech

Una de las mejores cosas que hay que hacer en cualquier viaje es disfrutar de la gastronomía local y adentrarse en la cultura del lugar que se visita. En el caso de Marrakech, una de las cosas imprescindibles que hay que hacer es degustar su deliciosa comida, y es que no tiene nada que envidiarle a la gastronomía de otros países mediterráneos. 

La plaza Jemaa el Fna es el mejor lugar donde buscar un buen restaurante y deleitarse con los diferentes sabores de Marrakech. Son muchos los puestos de comida, restaurantes y cafeterías que podemos encontrar en el centro neurálgico de la ciudad, y uno de los mejores momentos ¡al atardecer!

No podemos marcharnos de Marrakech sin probar algunos de sus platos más famosos. Los tajines, el gran guiso de Marruecos; el delicioso cuscús o el hummus de garbanzos; platos más fuertes como la harira, una deliciosa sopa de verduras, carnes y legumbres y cientos de platos más.

¿Otra cosa que debemos probar? ¡Los dulces marroquíes! Podemos encontrarlos en numerosos puestos del zoco y en los mercados de Marrakech y de todo Marruecos. Los dulces es uno de los platos fundamentales de la comida árabe y probarlos es una de las cosas obligadas que hay que hacer en Marrakech.

12. Ir a un Hamman

La mejor forma para relajarse después de un largo día visitando todos los rincones de Marrakech es yendo a un hamman. Este ritual es uno de los más conocidos en la cultura árabe, y más que placentero, tiene un objetivo de higiene, pero probar esta experiencia una vez en la vida ¡es algo inolvidable! 

El ritual de visitar en un hamman consiste en relajarse en baños de vapor, exfoliarse la piel, y en muchas ocasiones recibir un placentero masaje. Normalmente, las estancias están separadas por géneros y son visitados por muchas familias marroquíes. 

Son muchos los hamman que podemos encontrar en Marrakech, unos más turísticos que otros, y si queremos vivir realmente la experiencia lo mejor es preguntar en nuestro alojamiento o a algún guía ¡ellos saben cuáles son los mejores!

13. El Palmeral de Marrakech

Si tenemos tiempo durante nuestro viaje, otra de las cosas que hay que hacer en Marrakech en 3 días es visitar el Palmeral. Se encuentra lejos del bullicio y del ruido de la ciudad, y muestra una cara más relajada de Marrakech, además del ¡desierto! 

El Palmeral de Marrakech tiene más de seis mil hectáreas y es uno de los más grandes del mundo. Su origen está rodeado de leyendas y misteriosas historias, aunque la más conocida es la que cuenta que fue creado por el fundador de la ciudad de Marrakech, Youssef Ben Tachfine, y su ejército. Según la historia, sus soldados acamparon en una extensa llanura, y que al  ir escupiendo las semillas de los dátiles que comían se fueron enterrando, haciendo nacer después este inmenso palmeral. 

A día de hoy se ha convertido en uno de los rincones más lujosos de Marrakech y son numerosas las residencias y palacios en esta zona, además de hoteles y campos de golf. Una de las mejores cosas que se pueden hacer en el Palmeral de Marrakech es disfrutar del paisaje y de sus espectaculares puestas de sol, con las montañas del Atlas en el horizonte. 

14. Visitar o alojarse en Riads

Marrakech además de ser una ciudad vibrante y con una atmósfera cultural e histórica sin igual, también es la ciudad de los palacios y los riads. Riad significa jardín en árabe, y son muchos los que podemos encontrar en Marrakech. Actualmente se relacionan con alojamientos turísticos y con restaurantes, sin embargo, no todos los riads tienen estas funciones. Simplemente son casas tradicionales árabes con un patio interior lleno de plantas y preciosa decoración, incluso algunos con piscina. Y aunque es cierto, que muchos de los que se pueden visitar en la ciudad marroquí son hoteles, también hay riad que todavía sirven como residencias. 

15. Hacer un excursión al desierto

Una de las mejores excursiones que se pueden hacer desde Marrakech para vivir una auténtica experiencia en Marruecos es ir hasta el desierto. Admirar la inmensidad del horizonte estando rodeado solamente de gigantes dunas de arena dorada es una de las mejores cosas que hay que hacer en Marruecos, y merece la pena el esfuerzo de llegar hasta allí desde Marrakech. 

Merzouga es la puerta de entrada a las Dunas de Erg Chebbi, uno de los desiertos más impresionantes de Marruecos, y allí se pueden disfrutar de experiencias inolvidables. ¿Las mejores? Ver atardecer y amanecer desde lo alto de las dunas, impresionándote de la belleza del color de la arena mientras el sol comienza a desprender sus primeros rayos o cuando se esconde; ver el cielo estrellado y descubrir preciosas constelaciones; o intercambiar secretos culturales con los bereberes ¡son cosas mágicas!

Mapa de Marrakech

Marrakech se encuentra en la zona centro-norte de Marruecos. Aquí te dejamos un mapa para que puedas localizarla y organizar tu próxima visita: 

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